Sumando voluntades para atender la emergencia social

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Sumando voluntades para atender la emergencia social

La solidaridad y el trabajo voluntario son para Jesús Pernalete Túa, un mecanismo efectivo para atender a niños y ancianos, dos de los grupos más vulnerables de su natal Barquisimeto, estado Lara.

Pernalete, artista plástico de amplia trayectoria y reconocimiento a escala nacional e internacional, ha dedicado parte importante de su vida al activismo social.

En el 2005 creó el Centro de Arte Creatium, proyecto educativo que asume la filosofía y los valores del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). En el 2014 emprendió la campaña educativa “Con Valentía por la No Violencia”, para sensibilizar respecto al grave problema de la violencia escolar.

En el 2015, con Andreina Suárez constituyó la Fundación “La Flor de la Esperanza”, la cual adelanta un programa de formación, capacitación y orientación que beneficia a niñas entre los 07 y 15 años de la Escuela “Monseñor Romero” de Fe y Alegría, ubicada en el barrio El Trompillo, de  Barquisimeto.

En el 2016, en alianza con Fe y Alegría USA, inició Inspiración  Movimiento Artístico para la No Violencia (IMAV), proyecto que promueve la educación para el arte y la ciudadanía activa entre estudiantes de educación primaria y secundaria.

En el 2017, se involucró en el proyecto Madiba, que a través de la práctica del Rugby busca rescatar y sembrar valores humanos a un grupo de niños entre 10 y 14 años, estudiantes de la Escuela Monseñor Romero de Fe y Alegría que registraban problemas de conducta.

En el 2018, promovió Hare Paz, plan de alimentación coordinado por la Fundación “Flor de La Esperanza” que  suministra unos 12 mil desayunos mensuales a los 1.200 estudiantes, personal docente y administrativo de  la Escuela Monseñor Romero de Fe y Alegría, de Barquisimeto.

Vocación de servicio

“Nuestra labor se inició en el área educativa y en la medida en que se presentó la crisis, nos fuimos involucrando con el tema alimentario. Soy artista plástico con formación docente, egresé como Administrador de Empresas del único colegio de la organización internacional Mundo Unido que tenía nivel universitario y cuya sede para estudiantes del Caribe, África y América Latina estaba ubicada en Barinas. Trabajé en el Museo de Arte Contemporáneo con Pedro León Zapata, Antonio Lazo, Onofre Frías y Julia Cohen cuando lo dirigía Sofía Imber. Me he formado en el tema de gobernabilidad y gerencia política. Durante años he realizado trabajo con voluntariado. Afortunadamente, los voluntariados se han ido estructurando en fundaciones, unas las coordino yo, otras simplemente las asesoro”, precisa Pernalete.

Una realidad inocultable

Aun cuando no hay estadísticas oficiales, Pernalete afirma que de acuerdo a mediciones que han realizado con médicos voluntarios, 30% de los niños de Barquisimeto están desnutridos.

“En las escuelas y en los barrios la crisis alimentaria es una realidad inocultable. Es evidente el deterioro neurológico, cognitivo que están sufriendo los niños, el panorama es gravísimo”, asegura.

En alianza con la sociedad de pediatría del estado Lara, cada quince días visitan dos escuelas de Fe y Alegría y evalúan a los niños que presentan mayores problemas de nutrición y les suministran vitaminas y complementos alimenticios especiales para recuperarlos. Hasta ahora han podido establecer dos Centros de Recuperación Nutricional en Barquisimeto. Con Hare Paz también ofrecen mil meriendas a niños con problemas de desnutrición y sopas a unas 900 personas de bajos recursos.

La barra nutricional

Para atender el grave problema alimenticio, el equipo de la Fundación “Flor de la Esperanza” que coordina Pernalete desarrolló la barra nutricional, una propuesta factible para enfrentar la actual emergencia alimentaria de manera expedita.

Esta barra nutricional reduce los problemas que conlleva la preparación de alimentos en distintos sitios y facilita su manipulación, distribución y almacenamiento.

“Hicimos una formulación que resultó agradable a los niños y muy nutritiva. La barra nutricional está compuesta por plátano, maíz, suplemento alimenticio con proteínas, vitamina D y minerales, linaza, azúcar, carbohidrato, maní y ajonjolí”, explica Pernalete.

El plan es distribuir esa barra nutricional, equivalente a un desayuno completo a nivel de nutrientes, en las siete escuelas de Fe y Alegría con las que las fundaciones ¨Flor de la Esperanza¨ y ¨Esperanza Activa¨ han venido trabajando en Barquisimeto. Inicialmente se atenderían a los 100 niños más frágiles de cada una de esas escuelas. De esta forma, semanalmente se  atenderían unos 700 niños que actualmente están desnutridos.

Tres niveles de atención

“La situación del país yo la veo en tres niveles.  El primero es el nivel de asistencia que atendemos con el programa de desayunos y meriendas. El segundo es el de contingencia que abordamos con el programa de sopas solidarias dominicales que con la Fundación Esperanza Activa entregamos en tres escuelas de Fe y Alegría de los barrios: Pavia, Las Tinajitas y San Francisco. El tercer nivel es de emergencia y justo a ese nivel va dirigido el programa de la barra nutricional. A nivel técnico contamos con el apoyo de médicos, nutriólogos, pediatras y de gente amiga que desea colaborar. Está faltando el financiamiento para poder producir y distribuir el producto. La idea es tener una respuesta local para atender la emergencia alimentaria”.

 Una tarea ciudadana

 Para Pernalete  la reconstrucción del tejido social es una tarea de todos los  ciudadanos.  “En lo civil deberíamos promover las libertades, en lo político la participación y en lo social la responsabilidad ciudadana y la defensa de los derechos humanos”, sostiene.